Medidas de seguridad en el montaje y desmontaje de Andamios: 

El montaje y desmontaje de andamios dependerá de cómo sea el sistema de andamio utilizado o la metodología de montaje, se debe seguir una secuencia de operaciones atendiendo a las instrucciones del fabricante y/o al plan de montaje, utilización y desmontaje.

Primero de todo tenemos que inspeccionar la zona de montaje: Comprobar en qué estado se encuentra las condiciones del suelo, donde amarrar los andamios, lugares cercanos que puedan ser peligrosos (instalaciones eléctricas por ejemplo). Tendremos en cuenta la posible circulación tanto de peatones como de vehículos dejando bien señalizadas las zonas de carga y descarga.

También acotaremos la zona de carga y descarga.

El montaje y desmontaje de andamios debe ser realizada bajo la dirección de personal cualificado que haya recibido una formación adecuada y específica.

Es necesario disponer las bases del andamio de manera que quede posicionado a la distancia de la pared adecuada para el sistema de protección seleccionado, así como para el trabajo a realizar teniendo en cuenta los obstáculos que presente el edificio.

Para el montaje de andamios, se deben disponer tablones de reparto en el caso de que la superficie de apoyo tenga una resistencia insuficiente. El nivelado se debe realizar empezando desde la parte más alta del terreno.

Conocer y respetar siempre las cargas máximas admitidas por los componentes del andamio.

Cuando la eliminación del riesgo de caída es superior a 2 m y no esté garantizada en cada una de las fases (por tratarse de fachadas con retranqueos interiores o proceder sin las barandillas trepantes de seguridad), se requerirá el uso de EPI (Equipos de Protección Individual) atendiendo a las instrucciones del fabricante. El anclaje de los EPI al andamio debe realizarse únicamente en aquellos puntos garantizados o indicados para ello. Las instrucciones del fabricante deberán indicar qué puntos del andamio están preparados y testados para dicha función.

Los montadores deben llevar siempre EPI contra caídas de altura aunque el andamio cuente con protecciones colectivas. El montador debe extremar la precaución en todas las fases del montaje y desmontaje del andamio, utilizando preferentemente las protecciones colectivas frente a la individual, como por ejemplo los pies y largueros específicos de seguridad para las fases de montaje/ desmontaje.

Cada nivel se debe montar por completo antes de subir a la siguiente altura, para garantizar con ello su estabilidad y comportamiento. En el caso de disponer de amarres, éstos se colocarán según lo indicado en la configuración tipo o en el estudio de resistencia y estabilidad; usualmente se recomienda disponerlos en altura con separaciones de como máximo 4 m.

En el caso de montajes de andamios que contengan desplazamientos o vuelos, esto es, que dispongan de elementos cuya transmisión de carga vertical quede fuera de las bases en las que se apoya el andamio, se debe garantizar la estabilidad antes de proceder a montarlos. Una forma habitual es situar en su proximidad amarres o anclajes que impidan el vuelco que generan estos desplazamientos o vuelos.

Únicamente una vez estabilizado el conjunto y protegido cada nivel se puede proceder a recubrirlo con malla o lona atendiendo a las instrucciones del fabricante y/o al plan de montaje, utilización y desmontaje.

En ningún caso se realizará un montaje de andamio incompleto o en el que se suprima algún componente del mismo.

Se deben utilizar mecanismos de elevación o descenso convenientemente fijados a la estructura, colocando el mecanismo en un elemento de la estructura que esté amarrado.

En general, sea cual sea el medio para elevar los elementos del andamio durante el montaje o de los materiales en la fase de uso, se debe delimitar una zona segura para el izado del material.

Además, como elemento clave en el izado, existen elementos, por ejemplo los mosquetones, diseñados para conectar de manera segura las piezas a elevar, evitando lazos o conexiones menos seguras. En ningún caso se deben lanzar los elementos que componen el andamio desde cualquier altura.

Los mecanismos de elevación o descenso básicos deben cumplir con los siguientes requisitos:

Polea para elevación de materiales:

Debe llevar marcado CE y la carga máxima de utilización y carcasa radial que impida la salida de la cuerda de su garganta. Pueden incorporar un mecanismo de frenado automático.

No debe utilizarse para otra aplicación distinta de la descrita en el manual de instrucciones. – Se debe comprobar su funcionamiento antes de su uso y estar convenientemente fijadas a la estructura acorde las instrucciones del fabricante.

Cada polea instalada debe disponer de una carcasa radial que impida la salida de la cuerda de su garganta.

El personal no debe situarse nunca bajo la vertical de la carga suspendida, siendo una medida preventiva adecuada acotar la zona de subida del material de manera que se impida el acceso involuntario a esa zona.

Cuerdas:

Deben tener un diámetro adecuado, usualmente comprendido entre 18 y 20 mm. Hay que tirar de la cuerda con prudencia y de forma coordinada cogiéndola fuertemente con ambas manos. Es necesario revisar el estado de la cuerda antes de su uso, desechándola si presenta deficiencias. Asimismo en las operaciones de izado deberán utilizarse guantes, calzado de seguridad, casco y, en su caso, arnés de seguridad.

Mosquetón de izado:

Deberá disponer de marcado CE. Se debe revisar su funcionamiento antes de su uso y estar convenientemente fijado a la cuerda y verificado. Se debe colocar el gancho de izado con el pestillo de seguridad cerrado.

Elevador de materiales eléctrico:

El elevador de materiales eléctricos, contará con marcado CE, declaración de conformidad, manual de instrucciones y tendrá marcada la carga máxima de utilización.

No deberá utilizarse para otra aplicación distinta de la descrita en su manual de instrucciones.

Debe ser revisado antes de usar.

Para cualquier consulta, Montubo pone a su disposición personal cualificado.